lunes, enero 2

un poco tarde

La verdad es que me cargan los resúmenes de los años y toda su mamonería. Pero tengo que rescatar tres cosas de el 2011:

-Vi a Paul McCartney y Pearl Jam
-No hice nada
-No me caí al hoyo

Eso. La cagué menos también (creo).

Ahora, esperando a ver cómo estaré en 24 horas más.
Dios, ayúdame.


PD: For real.

PD 2: Mi comentario perrito-zorrón de principio de año: Maitencillo estuvo buenísimo.

PD 3: De verdad, ayúdame.


Eso. Feliz Año Nuevo!

lunes, diciembre 19

.



así es

martes, diciembre 13

ya

me tiré y jodí

queda esperar, y ver si ocupo el puntaje del año anterior
paupérrimo será este, máteme si usted quiere

lunes, noviembre 28

el peatón y los vidrios rotos

y al final, tal como en un choque de autos, yo no soy más que el peatón al que le saltan los vidrios rotos de cada uno.
todos los vidrios rotos.

sábado, noviembre 26

here we go again!


tratando de memorizar, aplicar y aprender por osmosis lo que en todo un año ignoré.

Oh Nico Massú dios de las medallas de oro, el azar y las mujerzuelas, dame tu sabiduría y ayúdame con un "nada es imposible hueón, ni una hueá"

miércoles, noviembre 23

hombre

Ay hombre, me haces tanto reír.

Te veo como destruyes tu casa, como eres de egoísta. No te entiendo. En tu egoísmo eres incapaz de ver el daño que le haces al mundo en desmedro de tu propia existencia. Te consumen el hedonismo y las ansias de poder. Te enceguece el dinero, su obtención, su posesión. Inventas mil y un argumentos para justificar lo que haces. Compras argumentos.

Ay hombre, me haces tanto reír.
No soy una erudita ni una sabelotodo en ecología ni en economía, pero tengo estos ojos que al menos me sirven para ver que en algo coinciden. En tres simples letras: eco. En hogar.

Mira tú en lo que coinciden, y mira tú como se contradicen. Por una parte, está la comunidad, la vida y su entorno. El hogar. Y por el otro, el lobo con piel de oveja que en lugar de trabajar por este, no ha hecho más que destruirle y consumirle.
No me sorprendes hombre, tú y tus ciencias. Tú y tus mil estudios que avalan la destrucción de tu propia casa. No es nada que no hayamos visto.

Se supone que la economía debiese estar al servicio del hombre, y no el hombre al servicio de ella. Allá los estudiosos con sus cosas, de si es cierto o no, pero si hay algo de cierto en la frase, que más que cierto, es el error hecho realidad. El hombre.
¿Por qué? Porque una vez más querido, te pusiste sólo en el tapete. Porque una vez más has mostrado toda tu altanería y soberbia hablando sólo de ti. Y dime tú ¿dónde es que vives? ¿de qué te alimentas? ¿comes? ¿respiras? ¿habrás visto alguna vez el mundo que te rodea, o no vives más que entre tus papelitos, libros y estudios?

Ay hombre, me haces tanto reír.

No sé que te pasó hombre, no sé en que minuto llegamos a esto, a la pretenciosa supremacía del hombre por el resto del planeta. Y es que pareciera que para ti no existiese ni la leña que te abriga, que no hubiera un pájaro que te cante, o ni una simple alcachofa que te alimente! Dime hombre, en qué planeta vives que estás tan solo?

Ah! es que no, no estás solo pues! Pasa que tu soberanía te engaña, has convertido todo en tu territorio, y lo que en él existe, no es otra cosa que tuyo. Tuyo. TUYO.
Lo tuyo? No, no es tuyo, pero de algún modo, lo crees tuyo. Te apoderaste, y no hiciste más que cuidarlo para convertirlo en un mueble, en un bien, en un simple y nefasto producto. Eso es lo tuyo.

Vendes, compras, subastas, rematas y robas. Y no hallaste nada mejor que hacer esto con tu mundo, con tu hogar, con tu Eco.

Ay hombre, me haces tanto reír.

Y sin embargo, hay algo que aún no me calza. Qué pueden hacer esas tres letras metidas en palabras tan disímiles? En qué pueden coincidir estas palabritas tan manoseadas, tan ensuciadas, tan enemistadas?
Tú pues hombre! Tú y lo que has hecho de ellas, y como las has convertido en dos partes irreconciliables, como las has contrapuesto, y para qué? para tu propia conveniencia y tu propia destrucción.
No te entiendo hombre, por qué destruyes tu casa? no puedes tener una mejor, porque simplemente no puedes tener otra!

Te consume la avaricia, y lo peor de todo, es que note consume sólo a ti. También consume a todo lo que te has llevado, a todo lo que te quieres llevar, e incluso a aquello que no puedes y no quieres llevarte.

Puto egoísta. No te importan más que tus cheques, tus acuerdos, tus empresas y tu fotito en el diario de mañana.

Ay hombre, me haces tanto reír.

Sólo un par de cosas más te quiero decir: Una. Que tomes conciencia de que las cosas no son siempre como tú las ves en el papel en el que tú mismo acomodaste las palabras para que tus ideas sonaran hermosas y prósperas, y no venenosas y destructivas como la realidad que ocultan.
Y dos, que escuches la verdad que la gente te quiere contar. Que dejes de ocultar tu sordera con una sonrisa y una firma, y que comiences a hablar con la verdad verdad. Esa verdad sin palabras bonitas, esa verdad que te hace hombre de nuevo, y no un simple monigote de tu economía.

Eso amigo mío. Al final, mientras exista el hombre que cree en su supremacía sobre el otro, este planeta no hará de él más que lo que él mismo quiso, un juguete de los números, amigo del egoísmo y su propia condena. Un pedazo de carne y hueso sin sentido.

Ay hombre, te haces tanto morir.

jueves, noviembre 17

wild eyed crazy Mary





that what you fear the most, could meet you halfway